El cambio que viene a la hostelería: ¿Riesgo o gran oportunidad?

Con la aprobación del anteproyecto de ley de reducción de la jornada laboral por parte del Consejo de Ministros, la hostelería entra en una nueva realidad en la que la rentabilidad de un restaurante no solo dependerá de sus costes operativos y su propuesta gastronómica, sino también de la eficiencia y el bienestar de su equipo humano.
Las claves para adaptar nuestro restaurante a la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales. La estrategia debe centrarse en mejorar la productividad y optimizar los recursos sin afectar la calidad del servicio, implementándose con una planificación detallada para evitar un impacto negativo en la rentabilidad del negocio.

Diversos estudios han demostrado que la reducción de la jornada laboral contribuye a aumentar la motivación, disminuir el absentismo y reducir el agotamiento laboral. En el sector de la restauración, donde la presión y la carga de trabajo son elevadas, una mejor distribución del tiempo puede traducirse en un equipo más comprometido y con mayor capacidad de atención al cliente. No obstante, el desafío para la empresa radica en equilibrar estos beneficios con la necesidad de mantener márgenes de beneficio saludables.

Cómo afectará la nueva jornada laboral de 37 horas y media a tu restaurante.

Para lograrlo, es imprescindible analizar la operativa del negocio y realizar ajustes que permitan absorber la reducción de horas sin incrementar significativamente los costes de personal.

Para implementar con éxito la reducción de horas sin comprometer la rentabilidad del negocio, es fundamental adoptar medidas estratégicas como:

  • Revisión de procesos internos: la digitalización de la gestión de reservas, pedidos y facturación permite reducir tiempos muertos y mejorar la eficiencia operativa. Un software de gestión bien implementado puede optimizar los turnos de trabajo y minimizar el tiempo improductivo.
  • Redistribución de tareas: un reparto más equitativo de las responsabilidades dentro del equipo evita sobrecargas innecesarias y mejora el rendimiento individual. Por ejemplo, en lugar de asignar tareas rígidas, se pueden establecer equipos rotativos que permitan una mayor flexibilidad y adaptación a la demanda del servicio.
  • Formación continua: invertir en capacitación permite que el personal sea más polivalente y productivo en menos tiempo. Un camarero con conocimientos de coctelería puede asumir más funciones en momentos de alta demanda, evitando la necesidad

Adaptarse para crecer.

La reducción de la jornada laboral en hostelería no es solo un reto, sino una oportunidad para evolucionar. Los restaurantes que adopten estrategias inteligentes, optimicen sus procesos y apuesten por la tecnología podrán no solo mantener su rentabilidad, sino incluso mejorarla.

La clave está en ver este cambio como una inversión en eficiencia, fidelización del equipo y mejora del servicio al cliente. Los negocios que se adapten con visión y planificación estarán mejor preparados para competir en un sector en constante transformación.

Solverwp- WordPress Theme and Plugin

Scroll al inicio
Actitud Gastronomica
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.